martes, 14 de noviembre de 2017

El himno compuesto por Santo Tomás de Aquino a Jesús Sacramentado




Te adoro con fervor, deidad oculta,
que estás bajo de estas formas escondidas;
a ti mi corazón se rinde entero,
y desfallece todo si te mira.

Se engaña en ti la vista, el tacto, el gusto.
Mas tu palabra engendra fe rendida;
cuanto el Hijo de Dios ha dicho, creo;
pues no hay verdad cual la verdad divina.

En la Cruz la deidad estaba oculta.
aquí la humanidad yace escondida;
y ambas cosas creyendo y confesando,
imploro yo lo que imploraba el ladrón arrepentido.

No veo, como vio Tomás, tus llagas,
mas por su Dios te aclama el alma mía:
haz que siempre, Señor, en ti yo crea,
que espere en ti, que te ame sin medida.
Oh memorial de la pasión de Cristo,
oh pan vivo que al hombre das la vida:
concede que de ti viva mi alma,
y guste de tus célicas delicias.

Jesús mío, pelícano piadoso,
con tu sangre mi pecho impuro limpia,
que de tal sangre una gotita puede
todo el mundo salvar de su malicia.
Jesús, a quien ahora miro oculto,
cumple, Señor, lo que mi pecho ansía:
que a cara descubierta contemplándote,
por siempre goce de tu clara vista.

Amén.






domingo, 12 de noviembre de 2017

¿QUÉ PASARÍA SI MURIÉSEMOS ESTA NOCHE?





El año litúrgico está a punto de llegar a su fin. De aquí a dos domingos celebraremos la solemnidad de Cristo Rey, con la cual acaba el año litúrgico.   

Las últimas semanas del año litúrgico nos llevan a contemplar el fin de la historia. Ya sea en un sentido global: la Parusía, el retorno de Jesús, la segunda venida de Jesús. O ya sea en un sentido personal: nuestra muerte, que comporta también el fin de nuestra historia y el encuentro definitivo con Jesucristo.

Y es este contexto litúrgico el que nos ayuda a interpretar las lecturas de hoy.

El evangelio de hoy resulta un poco sorprendente, no se acaba de entender que las jóvenes prudentes no quieran compartir su aceite, compartir es vivir, ni que el Señor se muestre duro y no les abra la puerta por el hecho de llegar tarde. Jesús nos presenta una parábola donde hay dos claves para entenderla.

1. El significado que damos al aceite de las lámparas. ¿Qué es este aceite de lámparas? Este aceite es: el deseo de Dios, es la comunión con Dios que uno ha ido estableciendo a lo largo de su vida, es la caridad (San Agustín), el amor a Dios y al prójimo.

Por esto no comparten el aceite, porque la santidad de vida no se puede compartir.

2. Otra clave para entender esta parábola es entender la expresión “se durmieron”. San Agustín dice que este sueño es la muerte.

Por tanto, la interpretación de la parábola es que hay cinco jóvenes sensatas que durante su vida han tenido deseo de Dios, han entrado en comunión con él, han hecho buenas obras movidas por el amor de Dios. Y, por tanto, cuando llega el momento de la muerte, ¡¡tienen la lámpara llena de aceite!! están preparadas para recibir al Señor y entrar a la fiesta del cielo.

Las otras cinco, las que no tenían juicio, como que durante la vida no han tenido deseo de Dios, de que la vida de Dios creciera en ellas, no han ido entrando en comunión con Dios, no han hecho las obras movidas por el amor de Dios, entonces, no están preparadas para recibir Jesucristo y entrar al convite celestial.


Esta interpretación nos aclara que Dios no tiene el corazón endurecido. La salvación es un regalo, pero, es necesario que sea acogido... Podemos rehusar la salvación y, entonces, no estamos preparados para encontrarnos con el Señor.

El mensaje que nos lanza Jesús hoy, es: “Velad, pues que no sabéis el día ni la hora”. Jesús nos advierte con esta parábola que podemos no estar debidamente preparados cuando llegue nuestra muerte. ¡¡Es una posibilidad!! hay que tenerla presente. 

¿Qué pasaría si muriésemos esta noche? ¿Cómo está  nuestra lámpara? ¿Y si muriesen otros familiares o amigos nuestros? ¿Cómo está su lámpara?

Cuando hacemos un favor a alguien... nuestra lámpara se llena con un poco más de aceite. Es bonita esta imagen... el bien llena nuestras lámparas. Esto hace que cada momento pueda ser un momento de gracia, de unción, de bien...

Por esto, se nos llama a velar, para que no dejemos pasar ni un segundo de este tiempo saturado de gracia, de unción, que Dios nos regala cada día. Hemos de aprender a vivir cada instante como un don de Dios, como una gracia, como una oportunidad de llenar nuestra lámpara.

Me decía una persona esta semana: “cuando al acabar la misa oigo que alguien dice: “¡¡Ya hemos cumplido!!” Yo le digo:¡¡”no”!! La misa continua con tus vecinos, en tu casa, con los tuyos. Esto es entender la misa… que no acaba aquí. Esto es hacer de cada instante un don de Dios. Esto es convertir cada instante en una oportunidad. ¡¡Esto es eucaristizar la vida!!

¿¿Y todo esto es complicado?? Nooo. Fijaros en la primera lectura. Pero, para entender mejor, una anotación: todo lo que dice de la sabiduría, lo está diciendo de Jesucristo. Y dicho esto escuchemos una parte: “…, la sabiduría, la ven con facilidad los que la aman y quienes la buscan la encuentran”. “Se adelanta en manifestarse a los que la desean”. “Quien madruga por ella no se cansa…” “… va de un lado a otro buscando a los que son dignos de ella; los aborda benigna por los caminos…”.

Jesús es esta sabiduría que nos sale al encuentro, que se deja encontrar, que se deja ver, “¡es Él quien nos busca!”. Nuestro Dios no está escondido, nos sale al encuentro en cada momento de la vida, como una gracia, como una oportunidad de llenar nuestra lámpara. Por esto, hay que velar, estar atento. ¡¡Para un cristiano todo es sobrenatural!! Y nada más sobrenatural que la eucaristía. 

Francesc Jordana



domingo, 5 de noviembre de 2017

"LOS DE LAS MEDALLITAS"




Hace unos meses comía con un amigo no creyente y me decía: “No creo en Dios, porque no veo nada diferente en las personas que van a misa”. ¡Es una observación crítica muy fuerte! Yo le decía: “Es una crítica injusta, porque sé de mucha gente que su fe le lleva a hacer muchas cosas y a vivir una vida muy diferente de si no tuviera fe,... pero, he de reconocer que hay una parte de verdad en lo que dices”. También nosotros, a veces, “decimos y no hacemos”, como los fariseos, “dicen y no hacen”.

Aquí dentro hablamos de caridad, de amar a los enemigos, a los pobres, de perdonar siempre y en todo lugar, de construir el Reino de Dios, de ser sal y luz, de evangelizar, de llegar a ser servidores,... pero,... y fuera... ¿lo vivimos?, o mejor dicho ¿lo intentamos vivir... ? Porque esto es la vida cristiana, intentar vivir cristianamente. Intentarlo cada día, sin desfallecer...

Al final plantearé dos caminos seguros para que seamos de los que dicen y hacen.

Segunda idea: “Todas sus obras las hacen para ser vistos de los hombres”. Segunda crítica a los fariseos que también nos toca a nosotros.

¿Con qué motivación actuamos? ¿por qué hacemos lo que hacemos? ¿qué nos mueve en nuestro interior para hacer lo que hacemos? Hace falta que busquemos la pureza de intención. No tenemos pureza de intención cuando buscamos “ser vistos de los hombres”, cuando buscamos, enaltecimiento, reconocimiento, honores, superioridad.

Muchas veces ésta es nuestra motivación. No hace demasiado tiempo en Cardedeu, hablaba con una persona y en la conversación utilizó una expresión que perfilaba este problema: “los de las medallitas”. Se refería a aquellas personas que constantemente se están poniendo “medallitas”, “yo hago…, yo he hecho.., yo he pensado…, yo dije…, yo... yo... yo”. Y a parte de ponerse medallitas necesitan que los demás les pongan continuamente medallitas, sino se ponen nerviosos y empiezan a hablar mal de quien no le ha puesto la medallita. ¡Es triste!

¡Hemos de hacer las cosas para agradar, para honrar a Dios! No seamos de estos que necesitan “la medallita”.
¿Cuándo actuamos lo hacemos pensando en Dios o en los hombres? ¿En qué juicio pensamos, en el de Dios o en el de los hombres? Dice Jesús “Toda sus obras las hacen para ser vistos de los hombres” “todas sus obras”... ¡¡Cuando este virus entra en nosotros lo va afectando todo!!

Al final plantearé dos caminos seguros que funcionan de antivirus.

Tercera idea: Nos ayuda a vivir lo que acabo de decir las palabras de Jesús: “Vosotros no os hagáis llamar rabbí, ni padre,… ni doctor…” “… todos vosotros sois hermanos”.

No nos pongamos por encima de los demás, no nos comparemos, no nos enaltezcamos, todos somos hermanos... todos somos iguales en dignidad: hermanos porque tenemos un mismo Padre. ¿Qué hay más grande que ser hijo de Dios?

Ahora plantearé dos caminos para que no nos enaltezcamos.

1. Primer camino el del servicio. “El más grande de vosotros sea vuestro servidor”. Cuando llegamos a ser servidores: “decimos y hacemos”. Cuando llegamos a ser servidores: buscamos vivir la enseñanza del Señor, no nuestro enaltecimiento. Cuando llegamos a ser servidores: nos ponemos por debajo de nuestros hermanos, cosa que le va muy bien a nuestro ego.

Recuerdo una escena de una película de Jesús, “El hombre que hacia milagros”: “los discípulos y Jesús han andado mucho, está oscureciendo, se paran en un lugar para dormir, los discípulos empiezan a discutir quién será el primero en el Reino de Jesús, y, en medio de estas discusiones llega Jesús sonriendo, cargado de leña para hacer un fuego, a Jesús no le hace falta decir ni una palabra y los discípulos bajan la cabeza”.

San Ignacio de Loyola decía: “Si no vivo para servir, no sirvo para vivir”.

Segundo camino: Nos viene de la carta de San Pablo: “...al oír la palabra de Dios que os predicamos, la  acogisteis no como palabra de hombre, sino como palabra de Dios, cual en verdad es, y que obra eficazmente en vosotros, que creéis”.

Me decía hace tiempo un adolescente: “qué bonito habría sido ser un discípulo de Jesús y poder escucharlo”. Y yo le dije: pero si ya eres un discípulo de Jesús, y tú tienes mucha más consciencia de quien es Jesús que ellos, y  tú sabes mejor que ellos cuál era la pretensión de Jesús, y sobre todo, cuando lees el evangelio escuchas a Jesús como ellos lo escucharon,...

Le faltaba a este adolescente, y a nosotros, crecer en la certeza de que cuando escuchas el evangelio es Jesús quien habla... y ¡es tan enriquecedor escuchar a Jesús! No hay una palabra que penetre tanto en  nuestro interior, no hay una palabra que nos pueda iluminar más, no hay una palabra que pueda transformar más  nuestra vida.

En este sentido dice San Agustín: “El evangelio es la boca de Jesús”.

Que la comunión que viviremos con Jesús que no ha venido a hacerse servir sino servirnos a nosotros nos haga a nosotros llegar a ser servidores. ¡Y así diremos y haremos!

Francesc Jordana








jueves, 2 de noviembre de 2017

ÚLTIMO RETIRO EN CALDES DE MONTBUI


El último sábado 28 de octubre, teníamos cita en la casa Mare de Déu de Montserrat de Caldes de Montbui. Las Hermanas y el Padre Jordi, franciscano conventual en Granollers, nos habían preparado un retiro.



Empezó todo con una oración en la capilla, confiando este retiro al Señor.
Luego nos fuimos a la sala de conferencia donde el Padre Jordi, a partir de la Sagrada escritura, nos habló de la misión y cómo ser misioneros.
A continuación, los hombres tuvieron un debate, mientras las mujeres fuimos a la capilla adorar al Señor expuesto en el Santísimo.

A media mañana, la Hna M. Verónica nos transmitió a unos y otros el mensaje del Papa Francisco para el día del Domund.
Y la mañana concluyó con la Eucaristía muy bien animada con los cantos que prepararon Jesús y Remei.

Nos esperaba luego una suculenta comida y unos cantos animados por Jesús.










Pero en este sábado, no podía faltar el rosario y interrumpimos los cantos para seguir a Hna Mª Rafael quién dirigió esta oración a María que concluyó al pie de la Virgen de Corazón Inmaculado con unas letanías espontáneas que nos encantaron. Nos sentíamos como niños echando piropos a nuestra Madre.


Para terminar, Mª Ángeles nos transmitió su experiencia de Misión en Argentina y Uruguay con un grupo que llevaba el Padre Enrique cpcr. Esto dio pie a un intercambio sobre cómo ser misioneros hoy. Y varios nos interesamos por el próximo curso alpha que las Hermanas y un equipo de Mataró empezarán el 6 de noviembre.


Concluyamos el retiro con una merienda.
¡Un agradecimiento especial al Padre Jordi que casi secuestramos en el recibidor, donde las confesiones y consultas no pararon hasta el final del retiro!

Os animo a participar a estos retiros que hacen mucho bien. En medio de la turbulencia de nuestra vida en el mundo, esta inyección de espiritualidad nos centra en lo esencial.



miércoles, 1 de noviembre de 2017

MARTES DE SAN ANTONIO EN GRANOLLERS


Desde nuestra comunidad de Caldes de Montbui, dos Hermanas van el martes de cada semana a Granollers, pueblo vecino, para participar a una obra de evangelización. 

Los Padres franciscanos la lanzaron, hace 2 años, desde su Parroquia de "la Madre de Dios de Montserrat y S Antonio de Padua". 


La idea era salir a la calle para invitar a la gente a entrar en la Iglesia, donde se adoraba a Jesús expuesto en el altar.
Un elemento de la tradición franciscano se sumió: Cuando    San Antonio murió, su cuerpo fue trasladado para ser enterrado, un martes. Y todo a lo largo del camino, hizo muchos milagros. De donde la tradición de los martes de        San Antonio, pidiendo intercesión al Santo, particularmente este día.


Lo que hacemos pues es: mientras un equipo de parroquianos adoran al Santísimo expuesto en el altar, los Padres dirigen la alabanza y dan una pequeña enseñanza a partir del evangelio del día. En la calle, una Hermana y un seglar invitan a pasar a la Iglesia, y a escribir una petición al Señor por la intercesión de S Antonio. Los Padres leen estas peticiones y todos rezamos por ellas y por las personas que las escribieron.

       
                                                                       
                                                                                                                                        
Estamos muy contentas de participar en esta evangelización. Hay martes en que tenemos pocas respuestas positivas de la gente, y otros en que algunos entran en la Iglesia y varios nos dejan una petición. Pero, los que participamos salimos siempre ganando, con un deseo creciente de que el Señor sea conocido y alabado.









COOPERATRICES CALDES